lunes, 1 de marzo de 2010

Evolución del consumidor colombiano - Caso alimentos enlatados -



En un análisis comparativo de varias investigaciones realizadas históricamente en Colombia desde el año 1987 a la fecha, sobre el consumo de los alimentos envasados en hojalata, en los hogares de las cuatro principales ciudades de este país (Bogotá, Cali, Medellín y Barranquilla), por la empresa Consenso S.A., agencia de investigaciones de mercados, se pudo establecer que esta categoría de alimentos ha ganando una mayor presencia en la canasta familiar, pasando de ser un alimento empleado para ocasiones especiales, a emplearse en la alimentación cotidiana de todos los integrantes del hogar, con mayor frecuencia.

A continuación se presentan los principales hallazgos de estos estudios, los cuales se clasifican en tres etapas: el consumidor de los años 80, el consumidor de los 90 o etapa de transacción, hasta el consumidor de nuestra época.

EL CONSUMIDOR COLOMBIANO DE LOS AÑOS 80 ANTE LOS ALIMENTOS PROCESADOS Y ENVASADOS EN HOJALATA

Dentro de estos estudios, se ve claramente marcada la década de los años 80, caracterizada principalmente por:

  • Permanencia de la mujer en el hogar, en labores propias del mismo y en la crianza de los hijos.
  • Mayor cantidad de tiempo dedicado al hogar y la familia.
  • Una mujer más “sumisa”, valor predominante que favorecía esta dedicación de la mujer a los menesteres del hogar.
  • La alimentación y la nutrición asumida como responsabilidad de las amas de casa.
  • Se contaba con menos facilidades o comodidades para desarrollar, las labores del hogar. Las amas de casa expresan que: “antes se remojaba el maíz y se molía para hacer la masa de arepas / todo había que lavarlo, pelarlo y picarlo / se procesaba casi todo en casa, a mano”.
  • La entrega a “cumplimiento de sus responsabilidades en el hogar”, la justificaban expresando que ellas realizaban estas labores con “mucho amor”. Además las amas de casa dicen que: “Se tenía más tiempo para preparar las comidas / no se ahorraba tiempo ni esfuerzo / Ahora… ¿quién quiere trabajar en la cocina?
EL PROCESO DE TRANSICCIÓN HACIA UN MAYOR CONSUMO DE LOS ALIMENTOS ENLATADOS O LA DECADA DE LOS AÑOS 90

A comienzos de los años 90, marcada por la llamada apertura económica, se da una nueva etapa, donde sobresalen aspectos tales como:
  • Permeabilidad a estilos de vida de otras culturas o países.
  • Mayor incorporación de la mujer de hoy a la fuerza laboral.
  • Con la multiplicidad de sus funciones de las amas de casa, incorporación de soluciones prácticas que permiten cumplir de una mejor manera las funciones domésticas. El ama de casa comienza a decir que: “Las mujeres ahora somos más prácticas y es de ataque encontrar todo hecho ahora”.
  • Simplificación de los procesos en la cocina.
  • Utilización de alimentos listos o empacados, buscando practicidad, comodidad, agilidad/rapidez y versatilidad
  • Se siente menos culpa y temor a la critica familiar, ya que se encuentra apoyo en otros miembros del hogar, para la incorporación de los productos preparados / empacados, listos para consumir.
  • La incorporación de estos alimentos se racionaliza y valora, en términos del bienestar económico y personal que se obtiene.
  • Se realiza acciones compensatorias preparando unas “comidas” más elaboradas partiendo de las opciones de los alimentos listos, entre ellos el enlatados: “En la semana uno llega y puede abrir una lata y ya”.
EL PRESENTE Y FUTURO (EL NUEVO MILENIO) DE LOS ALIMENTOS ENLATADOS

En resumen hay cambios de trascendencia en el papel de la mujer y a la vez en la conceptualización de los alimentos empacados y dentro de ellos, con los alimentos enlatados.

Se ha visto como el estilo de vida de la mujer evolucionó en nuestro medio, desde su función limitada al hogar hasta ocupar un espacio a nivel laboral, inicialmente en el campo de los servicios y últimamente en destacadas posiciones del ámbito social.

A medida que sus actividades/funciones por fuera de hogar varían y se complejizan, se ha podido ver claramente como se han modificado también los hábitos, costumbre y funciones de la mujer dentro del hogar y a su vez de los roles de todos sus miembros. En esta medida se da una incursión mayor con alimentos empacados como una alternativa práctica, variada y deliciosa, acordes al nuevo ritmo de vida.

Dentro de las categorías de los alimentos enlatados comienzan a ganar penetración en los hogares colombianos los llamados “platos listos” enlatados, alcanzando ya un promedio de compra importante comparado con otras categorías que llevan más tiempo de hacer presencia en el mercado.

Es lógico que la preparación de alimentos, que ha constituido una de las funciones culturalmente asociada al ama de casa, también varíe de acuerdo a la época y las circunstancias sociales y así se ha visto a través de esta revisión de los resultados de las investigaciones realizadas con el consumidor. En ellos se ve claramente como el alimento enlatado ha ganado y siguen ganando dada día más una presencia en la alimentación cotidiana de los hogares colombianos.

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